40 años después, seguimos a pie de calle

El libro que reseñamos es difícil de clasificar. A primera vista, el género al que más se parece es el de Memorias. Desde esta perspectiva, son unas memorias bien escritas, con un lenguaje fresco, cercano. Explican la activísima vida de un adolescente libertario en la Barcelona de los años 70, que va descubriendo la vida a la vez que la política, y que se rebela ante las injusticias y el nacionalcatolicismo. Con una profusión de datos y detalles, cuarenta años más tarde recuerda las aventuras que vivió en una Transición que aparece alejada del relato habitual.

Uno de los objetivos de «Nosotros no pactamos» es mostrar que muchos de los cambios que se produjeron en este periodo vinieron desde abajo, de la lucha vecinal potenciada por un renacido movimiento libertario, con toda su complejidad y diversidad, incluyendo también algunas contradicciones y errores.

En documentar esta eclosión del anarquismo en la sociedad catalana, el texto supone una aportación novedosa a la recuperación de la memoria histórica. Ayuda a comprender el hilo rojo y negro que ha ido tejiendo las vidas de la gente trabajadora, transmitido de generación en generación. En este sentido, los abuelos y las abuelas de los protagonistas adquieren un papel fundamental para entender lo que vino después. Así, a medida que el adolescente va comprendiendo las luchas contemporáneas, también conociendo otras luchas pasadas, incluida la guerra y la posguerra. Golpea al lector ver cómo la influencia de estos acontecimientos a la realidad de los años 70 tiene tantos paralelismos con la situación actual.

El libro recorre la evolución del movimiento libertario durante toda la década. En las reuniones de los primeros grupos participan sólo un puñado de personas. Poco a poco, el interés va creciendo. Eres una época de entusiasmo – como muestra la película de Luis E. Herrero [1] -, que culmina con las jornadas del Parque Güell de 1977. El ancho que tuvo el movimiento libertario se muestra, por ejemplo, con la presencia de personas que luego serán muy conocidas, como Heribert Barrera, Juanjo Puigcorbé o Mario Gas. Del mismo modo, más de un lector se sorprenderá al conocer el pasado libertario de la escuela elitista Súnion.

Por su parte, en el núcleo de la principal asociación anarcosindicalista se reencuentran sus diferentes tendencias, algunas venidas desde el exilio, con conflictos intergeneracionales incluidos. Y es que es la época de la contracultura. El texto repasa muchas de aquellas publicaciones, que manifiestan una eclosión cultural que sólo recientemente se ha empezando a reconocer. [2] Explica Xavier Oller en el prefacio que se plantea hacer un segundo volumen con materiales que no ha usado en este. Quizás entonces se podría incluir un anexo gráfico con algunos de los documentos mencionados (carteles, opusclets y quizás incluso alguna fotografía).

Más allá de su dimensión como cronista, el autor comparte reflexiones teóricas, éticas, organizativas … en las que no esconde opiniones sobre temas polémicos. «Anaquisme y nacionalismo son términos antagónicos», nos dice en la página 443. Y trata también los episodios que pusieron fin al crecimiento libertario, como la represión, los infiltrados, el Caso Scala o la interesada vinculación del anarquismo con la violencia.

Por otra parte, esta historia está fuertemente arraigada en el barrio. Concretamente, en el Camp del Grassot, en la Vila de Gràcia. Se puede entender, por tanto, como una historia de este barrio y de sus luchas sociales: desde las fábricas a los ateneos, pasando por los semáforos y los okupas, con la Sedeta como caso paradigmático. Salen sus calles, sus plazas, sus gentes, a menudo con nombres y apellidos. Y es que este es uno de los puntos fuertes de la obra: desanonimar tantas personas que no aparecen en los libros de Historia, con sus sueños e inquietudes, y también dudas y debilidades. Se recogen, bien trabado, las experiencias y los recuerdos de una cuarentena de personas, entrevistadas para poder ofrecer una necesaria perspectiva colectiva y que, junto con abundante material de archivo, enriquecen el relato y lo convierten en una verdadera historia ( alternativa) de la Transición.

Una de estas personas, conocida en círculos activistas pero probablemente no por el gran público, es Josep Maria Navarro, autor del prólogo. Así, en las páginas de Nosotros no pactamos vamos siguiendo como se reencontrando los dos, Oller y Navarro, en diferentes iniciativas y también cómo van valorando los edeveniments vividos, por ejemplo, desde la distancia que da el cuartel del servicio militar. Sin embargo, estas valoraciones no siempre coinciden. Y es que Oller defiende un anarquismo no dogmático, donde tengan cabida opiniones diferentes y donde sean posibles las alianzas y complicidades con luchas hermanas. Entre otros, destaca el feminismo y todo lo que tiene que ver con la naturaleza.

El texto presenta también algunos episodios de colaboración (y conflicto) con organizaciones marxistas; se critica una concepción autoritaria de la política y una posición

Decía el historiador Carles Bort a Radio Gracia que hay que entender el libro como un documental. [3] Pienso que tiene razón. Hay descripciones precisas y algunas partes tienen un ritmo que perfectamente se podría adaptar al audiovisual. Asimismo, tiene un marcado carácter pedagógico, de explicar a quienes no la vivimos un periodo donde todo parecía posible.

En resumen, esta obra pone en valor la lucha vecinal, la lucha obrera, la lucha de los movimientos sociales y sus interrelaciones con el movimiento libertario en los años 70, con sus luces y algunas sombras. La generación que lo vivió se sentirá ciertamente reflejada. Para los más jóvenes, supone un testimonio muy útil para saber de dónde venimos. Y para pensar, quizás, hacia donde vamos.

[1] El Entusiasmo es un documental dirigido por Luis E. Herrero y estrenado en 2018.

[2] Como complemento a la lectura de este libro, vale la pena ir a ver la exposición El underground y la contracultura en la Cataluña de los 70, comisariada por Pepe Ribas con la colaboración de Cante Casanovas, y visitable en el Palau Robert de Barcelona hasta el 28 de noviembre.

[3] El programa está disponible aquí www.enacast.com/radiogracia/programs/infogracia/radiogracia_podcast_16

Traducida por Jorge Joya.

Original: serhistorico.net/2021/10/09/40-anys-despres-seguim-a-peu-de-carrer-xav

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