El apoyo de la burguesía catalana al franquismo (2017) – Arnau Berenguer

La apuesta política de la burguesía catalana nace en 1901 con el fin de la supeditación a los partidos de derechas estatales y la formación de la Liga Regionalista y termina en 1939 con la victoria franquista. ¿Significa esto que la burguesía catalana dejó de intervenir en política? No, no lo hizo en septiembre de 1923 cuando dio un apoyo pasivo a la dictadura de Primo de Rivera y mucho menos con el régimen franquista.

Burgueses catalanes como el dirigente de la Liga Regionalista Joan Ventosa i Calvell eran conscientes de que si estallaba un grave conflicto en España, deberían apoyar a un régimen dictatorial, seguramente de carácter fascista, ultracentralista y por tanto anti-catalanista. Aunque la burguesía catalana apoyó el régimen franquista, hay que diferenciar a los que por motivos ideológicos lo hicieron antes de la insurrección militar del 19 de julio de 1936; con los que lo hicieron después del fallido golpe de estado y ante los cambios revolucionarios que se habían producido en Cataluña.

Exceptuando algunos individuos, la mayoría social burguesa aceptó el franquismo puesto que les permitía salvaguardar y aumentar sus negocios y patrimonio y mediante la represión acababa con la contestación obrera, a cambio la burguesía catalana renunciaba a las libertades políticas y nacionales, ya su auto -organización como grupo social específico. Pero estas cuestiones se consideraron prescindibles y aplazables, a cambio de recuperar y aumentar su riqueza y acabar con la conflictividad laboral.

Disponemos de varias muestras de apoyo de las élites catalanas en el bando nacional. Antes de estallar la guerra, en abril de 1936, el dirigente de la Liga Catalana Joan Ventosa i Calvell avisaba de que en caso de situación de fuerza, las clases conservadoras catalanas debían apoyar una salida dictatorial:

En caso de triunfo de una dictadura, el individuo no puede eludir su esfuerzo. Necesita pensar en el caso de Italia o Alemania, donde la contribución de todos es muy acentuada. Que nadie piense que, con un golpe de fuerza un régimen determinado vendrá a salvarle sus intereses de forma providencial. Esto ya ha pasado. (1)

El empresario textil Manuel Gorina, presidente del Gremio de Fabricantes de Sabadell, pronunció el siguiente discurso durante la visita de Franco a la capital vallesana en enero de 1942:

El Gremio tiene para el invicto Caudillo un deute de gratitud que reclama su satisfacción inmediata, y ninguna ocasión será más propicia que la presente para probar que somos buenos pagadores y para acreditar que la llavor del agredecimiento, que siempre se alberga en pechos nobles y generosos, ha florecido y fructificado también en nuestro… Después de Dios es en el Generalisimo Franco y en su valeroso ejército a quienes debemos la terminación de nuestro cautiverio, la conservación de nuestras casas y la recuperación de nuestro patrimonio industrial… Loado sea Dios que en aquellos momentos de verdadera angustia para nuestra desventurada España, nos deparó, para redimirla, ese hombre extraordinario. (2)

Dentro de la burguesía catalana pues, encontraremos a los partidarios de una salida dictatorial antes de que se produjera el golpe de estado, se trataba de personas provenientes del carlismo, de los partidos dinásticos, y también de la Liga Regionalista, algunos de ellos anteriormente ya habían apoyado en la dictadura de Primo de Rivera. Y por otra parte los burgueses catalanistas que al estallar la guerra militaban o apoyaban la Liga Regionalista pero que ante el peligro revolucionario de perder sus propiedades, riqueza y estatus social, optan por apoyar al Bando Nacional dejando de lado las demandas de más autogobierno o de defensa de la lengua y cultura catalana.

De los afectos al régimen anteriormente al estallido de la guerra, encontramos:

Joaquín Bau Nolla, (Tortosa, 1897–Madrid, 1973). Comerciante, carlista y alcalde de Tortosa durante la dictadura de Primo de Rivera. Durante el franquismo acumuló una gran riqueza a través del Banco de Tortosa. Fue procurador de las Cortes franquistas, presidió el consejo del reino desde 1965 hasta su muerte, año en el que el rey le otorgó el título póstumo de Conde de Bau y el municipio de Tortosa puso su nombre a un instituto. Uno de sus hijos, Fernando Bau, también fue procurador en las Cortes franquistas y fue uno de los fundadores de Alianza Popular (AP) en las tierras del Ebro.

Josep Burrull i Bonastre, (Sabadell, 1922 – 23 de febrero de 2009). Empresario papelero, su empresa se llamaba Burrull S.A. Su apoyo al régimen franquista comienza ya durante la adolescencia cuando realizó pintadas a favor del ejército nacional. Una vez terminada la Guerra se hizo militante del Frente de Juventudes, posteriormente se afilió a la Falange y creó el Club San Fernando, una plataforma de encuentro de franquistas de donde saldrían posteriormente concejales sabadellenses que formaron parte del consistorio durante el su mandato.

Su militancia en Falange le ayudó a entrar como concejal en el consistorio sabadellense con el alcalde Josep Maria Marcet, con la entrada a la alcaldía de Antoni Llonch continuó como primer teniente de alcalde. Cuando Llonch dimitió, Burrull tomó el relevo de la alcaldía en 1965, cargo que ocupó hasta 1976, ya desbordado por la oposición antifranquista del movimiento vecinal, el PSUC y la contestación obrera por parte de CCOO (3). Ocupó otros cargos como el de diputado provincial por el partido judicial de Sabadell del año 1967 al 1976 y vicepresidente de la Diputación de Barcelona en 1971. Creó junto a Juan Antonio Samaranch y Sánchez Teran el partido Concordia Catalana que pretendía aglutinar a los seguidores del franquismo , pero éste fracasó.

Demetrio Carceller Segura, (Las Parras de Castellote, Teruel, 22 de diciembre de 1894 – Madrid, 1 de mayo de 1968). Presidente de cervezas S.A Damm a pesar de no haber nacido en Cataluña realizó su actividad industrial y política en Cataluña. Fue junto con Primo de Rivera, fundador de Falange y colaboró ​​con la Alemania nazi y la Italia fascista desde el gobierno, después le abandonó y se dedicó a hacer fortuna en el sector privado mediante el BOE. Aparte de haber sido propietario de S.A Damm, formó parte de los consejos de administración del Banco Banco Comercial Transatlántico, Banco Industrial de Cataluña, Fomento de Aragón y Cepsa. Ya en democracia, su hijo Demetrio Carceller Coll, consolida su imperio empresarial: Campsa, Cepsa, Hidrocantábrico y Banco Herrero, y participa en distintas empresas como Endesa, Banco Comercial Transatlántico y Damm. El imperio empresarial de los Carceller continúa actualmente con el hijo de Demetrio Carceller Coll, Demetrio Carceller Arce, en sectores como el alimentario: Damm, Pescanova, Ebri Foods, Cacaolat. El sector energético: Repsol, Gas Natural, CLH. Y la construcción e infraestructuras: Sacyr y Vallhermoso (3).

Rafael Gay de Montellà, (Vic, Osona, 1882-Barcelona 1969). Abogado y falangista durante la Barcelona franquista, en su libro de 1940, llamado Autarquía defiende este modelo económico de la posguerra. Su hijo es Joaquim Gai de Montellà, presidente de la patronal catalana Foment del Treball.

José Manuel Lara Hernández, (El Pedroso, Sevilla, 31 de diciembre de 1914 – Barcelona, ​​11 de mayo de 2003). Empresario editor, participó en la guerra junto al bando franquista como capitán de la legión, fiel a Franco hasta su muerte, en 1949 fundó la Editorial Planeta. Lara construyó su imperio editorial, con el visto bueno franquista que le permitía recorrer las imprentas de Barcelona a punta de pistola, requisando el papel que utilizaría para publicar sus libros (4). Recibió el título nobiliario de marqués de Pedroso de Lara en 1994. Su hijo, José Manuel Lara Bosch, continuó la empresa editorial además de haber presidido el RCD Espanyol, consolidó uno de los principales grupos editoriales españoles, la Editorial Planeta , además de poseer acciones en La Razón y Atresmedia (La Sexta y Antena 3). Conocidas son sus declaraciones en que amenazada con trasladar la Editorial Planeta de Catalunya si ésta alcanzaba algún día la independencia.

Miquel Mateu i Pla, (Barcelona, ​​1898-1972). Provenía anteriormente de los monárquicos autonomistas, se convirtió en falangista convencido, fue alcalde de Barcelona desde la entrada de los fascistas en la capital catalana hasta 1945. También fue 24 años procurador en las Cortes franquistas como consejero nacional de la Falange y cinco años más como miembro vitalicio, así como embajador en París. Inició el conglomerado empresarial vinícola del Grupo Peralada que da lugar al castillo y tierras de su propiedad. Su hijo destacará por el control de una parte importante de las salas de Joc de Catalunya, incluyendo el casino situado en el castillo de Peralada. Miquel Mateu, era amigo íntimo del Caudillo que le iba a visitar a menudo en su casa de Llançà. Hijo de un industrial, cofundador de la Hispano-Suiza, tuvo numerosos cargos y responsabilidades en el Banco Urquijo Catalán o Barcelonesa de Publicanos (editora del Diario de Barcelona), y presidió La Caja de Pensiones, Fomento del Trabajo Nacional y el agencia de noticias EFE. (5)

Miquel Mateu i Pla en un acto religioso poco después de ser nombrado alcalde de Barcelona


Carlos Trias Bertran, (Barcelona, ​​1914–Madrid, 1969). Hijo de la alta burguesía barcelonesa fue uno de los fundadores de Falange en la provincia, se fue a Burgos al estallar la guerra. Teniente de alcalde de la Barcelona franquista y primer secretario del Movimiento en la provincia de Girona, está vinculado con la sentencia de muerte al fundador de Unió Democràtica de Catalunya, Manuel Carrasco i Formiguera. De sus hijos, Jorge Trias, es abogado y colaborador de la Fundación para los Análisis y Estudios Sociales (FAES) y diputado del PP entre 1996 y 2000. Histórico columnista de la ABC, actualmente escribe en El País. Otro de sus hijos, Eugenio Trias, fue uno de los principales filósofos españoles del siglo XX, promotor del manifiesto del Foro Babel que reclamaba una mayor presencia del castellano en Cataluña y vinculado a Ciudadanos.

Juan Antonio Samaranch Torelló, (Barcelona, ​​1920-2010). Hijo de una familia acomodada que vivía a la derecha del ensanche y que tenía una empresa textil en Molins de Rei. Durante la Guerra Civil fue llamado a incorporarse al bando republicano (mayo de 1938), como sanitario, posteriormente pasó a Francia y desde allí se trasladó a la zona nacional. Procurador en las Cortes franquistas de 1964 a 1977 como delegado nacional de Deportes, concejal en el Ayuntamiento de Barcelona y como presidente de la Diputación de Barcelona de 1973 a 1977, en 1980 es designado como presidente del Comité Olímpico Internacional ( COI), desde este cargo anunció que Barcelona acogería los Juegos Olímpicos del 92. Durante su mandato en el COI se dieron graves casos de corrupción, en 1991 se produjo la dimisión del abogado y mano derecha de Samaranch, Robert Helmick, por beneficiarse de su cargo y haber cobrado de forma irregular 300.000 dólares. Por otro lado, durante su cargo también se dio la compra silenciosa de votos por parte de la candidatura de Salt Lake City para acoger los Juegos Olímpicos de Invierno de 2002.

En el ámbito empresarial, Samaranch fue consejero delegado y gerente de la sociedad familiar Samaranch Hermanos, consejero de la Fábrica Española de Magnetos (FEMSA), del Banco de Madrid y del Banco Catalán de Desarrollo. En 1987 fue nombrado consejero delegado de la Caja de Pensiones en 1987, presidente de la entidad hasta 1999, así como presidente de la inmobiliaria Colonial propiedad de la propia Caja de Pensiones y desde donde se promovió la especulación inmobiliaria y la posterior burbuja del sector. Una vez jubilado Samaranch fue designado presidente de honor del RCD Espanyol y en 1991 el rey le nombró Marqués de Samaranch.

Su hijo, Joan Antoni Samaranch Salisachs es miembro del Comité Olímpico Internacional desde 2001, vicepresidente del COI desde 2016, vicepresidente de la Federación Internacional de Pentatlón moderno desde 1996 y socio fundador de la empresa GBS Finanzas, SA .

Burgueses que pasaron de la Liga Regionalista a apoyar al franquismo al estallar la guerra o con la victoria franquista:
Francesc Cambó i Batlle, (Virgen, 2 de septiembre de 1876-Buenos Aires, 30 de abril de 1947). Líder de la derechista Liga Regionalista, al estallar la guerra se encontraba en el Adriático navegando con su yate Catalonia. Con la formación del gobierno liderado por el socialista Largo Caballero, Cambó apoyó públicamente a los militares insurrectos y considerando la Guerra Civil como una «Cruzada Española».

El 10 de febrero de 1938 en un escrito titulado Por qué, sin embargo, los catalanes debemos desear la victoria de los nacionales, se posicionaba a favor de la causa nacional en estos términos:

Cambó, Francisco. Meditaciones. Dietario (1936-1940). Editorial Alpha SA, Barcelona. Abril de 1982


Financió el servicio de espionaje franquista Servicio de información del Nordeste de España (SIFNE). En 1941 se trasladó a Buenos Aires donde fue presidente de la empresa de electricidad CADE, murió en 1947.

Estatua de Francesc Cambó en la Vía Layetana de Barcelona



Narciso de Carreras Guiteras, (La Bisbal de Empordà, 16 de agosto de 1905 – Barcelona, ​​11 de octubre de 1991). De profesión abogado, fue secretario personal del líder de la Liga Regionalista Francisco Cambó. Una vez terminada la Guerra Civil colaboró ​​activamente con el régimen franquista. El 1 de octubre de 1960 en el aniversario de la designación de Franco como jefe de estado escribía un artículo en La Vanguardia llamado «La política o la ilusión del bien común»(6), donde se mostró claramente favorable al régimen franquista.

Fragmento final del artículo de Narciso de Carreras La política o la ilusión del bien común La Vanguardia, 1 de octubre de 1960



Formó parte de las directivas del Fútbol Club Barcelona de Agustí Montal i Galobart y de Enric Martí i Carreto. Fue presidente del Fútbol Club Barcelona entre 1968 y 1969 (suya es la frase «el barça es más que un club»), y de la Caixa de 1972 a 1987. Su hijo es Francesc de Carreras Serra, jurista, articulista y catedrático de Derecho Constitucional en la UAB; abandonó el PSUC en 1986 ya que consideraba que con ICV había derivado hacia posiciones nacionalistas, crítico también con el PSC y Pascual Maragall a quien acusaba de catalanistas, fue uno de los firmantes del Foro Babel contra la inmersión lingüística en catalán, y participó en la fundación de Ciudadanos en 2006.

Antoni Llonch Gambús, (Sabadell, 30 de septiembre de 1914 – 19 de mayo de 1974), empresario textil y alcalde de Sabadell entre 1960 y 1965. Hizo la guerra junto al bando republicano al ser movilizado, hecho que provocó que no fuera bien visto por los falangistas que le reprochaban no haber desertado. Representó al sector católico más moderado del franquismo, durante su corta alcaldía se fomentó el asistencialismo con la inmigración proveniente del sur de España, se crearon polígonos, algunas escuelas, se aumentó la red de alcantarillado, las aceras y pavimentaciones. Las labores iniciadas por la alcadía de Llonch quedaron muy lejos de solucionar los problemas de falta de vivienda, escolarización y salubridad. También fue presidente de la patronal local, del Gremio de Fabricantes, y del Centro de Deportes Sabadell, vicepresidente de la Agrupación Mutua del Comercio y de la Industria y diputado provincial. Llonch, es el claro ejemplo de algunos burgueses catalanes que a pesar de no compartir el anticatalanismo y antiliberalismo de Falange prefirieron adaptarse al régimen para mantener sus propiedades.

Josep Maria Marcet Llonch, (Sabadell, 26 de marzo de 1901-4 de abril de 1963). Alcalde de Sabadell de 1942 al 29 de abril de 1960. Empresario vinculado a la industria lanera, militó en las Juventudes Mauristas, y llegó a ser jefe de la Unión Patriótica, el partido de la dictadura de Primo de Rivera y concejal durante 1924 -25. También fue concejal durante la II República con la Liga Catalana. Al estallar la Guerra Civil se refugió en la zona franquista y se afilió a las FET-JONS. Participó en la primera centuria de Falange y creó la segunda centuria de la Falange catalana establecida en Burgos, combatió en el Frente de Aragón y estuvo vinculado a los servicios de información militar. Una vez el bando franquista ganó la guerra, volvió a la ciudad, fue delegado local de la CNS, de ex combatientes y de milicias, primer teniente de alcalde y alcalde accidental en 1940. El 27 de enero de 1942, Marcet organizó una monumental visita de Franco a la ciudad, después de ésta, fue nombrado alcalde, en un consistorio donde todos los concejales tenían el carné de la FET-JONS. Fue el alcalde franquista de Sabadell que estuvo más tiempo en el cargo, desde finales de 1940 como alcalde accidental y de 1942 hasta 1960. El 21 de mayo de 1947 organizó una nueva visita de Franco a la ciudad. Dirigió el consistorio con mano de hierro, realizando una profunda depuración de la administración anterior republicana e iniciando una dura represión contra los antifranquistas vencidos, además veló por los intereses de los empresarios del textil llaner de los que él formaba parte, haciéndose nombrar presidente del Gremio de Fabricantes de 1951 a 1956, también fue presidente del Centro de Deportes Sabadell y del Aeroclub de Sabadell. Volvió a ser diputado provincial del Partido Judicial entre 1955-56.

José Tayá Solanes, su padre era propietario de una carnicería y él trabajó como comerciante mayorista de carne. Durante la II República militó en la Liga Regionalista pero sin tener un papel destacado, durante la Guerra Civil se quedó en Hospitalet y colaboró ​​en las colectivizaciones, curiosamente fue nombrado secretario de la Colectivización de las Empresas Cárnicas a propuesta de la CNT. Una vez terminada la Guerra y después del cese del también empresario cárnico Enrique Jonama Darnaculleta fue propuesto como alcalde por el gobernador civil Felipe Acedo Colunga, pero fue cesado cuatro años después al ser acusado de fraude en los abastecimientos que practicaban algunos miembros del consistorio municipal.

Aparte de los burgueses catalanes que hemos nombrado y de los que podríamos nombrar fuerzas más, también cabe destacar el apoyo al Franquismo de grandes escritores e intelectuales catalanes como Josep Pla y Eugeni D’Ors.

Eugeni d’Ors, al estallar la guerra se encontraba en París hasta que en 1937 se trasladó a Pamplona donde continuó su Glosario en el Diari Arriba España, y empezó a colaborar en las instituciones culturales del bando nacional. D’Ors también colaboró ​​en la revista Jerarquía y participó en 1938 en la creación y como secretario perpetuo en el Instituto de España. Fue nombrado Jefe Nacional de Bellas Artes y logró recuperar en Ginebra por el régimen de Franco los tesoros del Museo del Prado exportados por el Gobierno de la República durante la Guerra. Durante los años cuarenta D’Ors representó al régimen franquista en los principales foros culturales europeos.

A pesar del apoyo de la burguesía catalana al franquismo, ésta fue poco premiada por el régimen, la financiación de Cambó en el bando nacional no fue recompensada por Franco, y el personal político catalán tuvo poco peso en la estructura franquista, quedando relegado en el ámbito local. En la década de los cuarenta sólo hubo dos ministros catalanes: Eduardo Aunós, Ministro de Justicia (1943-45), miembro del primer Consejo Nacional de FET-JONS, ex-militante de la Liga y ex-ministro durante la dictadura primoriverista , que fue nombrado Ministro de Justicia (1943-1945); y Demetrio Carceller, ministro de Industria y Comercio (1940-1945). Esto podía deberse a que los falangistas se desconfiaban del pasado catalanista de algunos catalanes que ahora apoyaban el régimen de Franco y que a la hora de construir el nuevo estado en Cataluña se cogieron funcionarios provenientes de otras zonas del estado español.

Notas

(1) de Riquer, Borja. 1939 Barcelona año cero. Historia Gráfica de la ocupación de la ciudad. Barcelona, ​​Instituto de Cultura-Proa,1999. 1939: La conveniencia práctica de la burguesía catalana (pág 63).

(2) de Riquer, Borja. 1939 Barcelona año cero. Historia Gráfica de la ocupación de la ciudad. Barcelona, ​​Instituto de Cultura-Proa,1999. 1939: La conveniencia práctica de la burguesía catalana (pág.66).

(3) Grasso, Danielle; Ruíz, Iván. La Dinastía de los Carceller, un imperio levavantado en tiempos de Franco. El Confidencial. Economía, 12 de septiembre de 2013.

(4) Borrás, Xavi. Lara y el imperio de las pistolas. Media.cat observatorio crítico de los medios. Opinión, 31 de octubre de 2013 http://www.media.cat/2013/10/31/lara-i-l%E2%80%99imperi-de-les-pistoles/

(5) Vives Faig, Jordi. Miquel Mateu i Pla, el alma de hierro franquista del imperio de los casinos de Cataluña. La Directa, Economía, 22/09/2016 https://directa.cat/miquel-mateu-pla-lanima-de-ferro-franquista-de-limperi-dels-casinos-catalunya

(6) Hemeroteca La Vanguardia: ¿Narciso de Carreras, «La política o la ilusión del bien común»

[Traducido por Jorge JOYA]

Original: https://serhistorico.net/2017/09/08/el-recolzament-de-la-burgesia-catalana-al-franquisme/

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